Hasta recientemente, el ser avalista de un piso que era propiedad de otro, hijos generalmente, suponía estar en el disparadero del banco, de tal manera que se arriesgaba el patrimonio del avalado, al mismo tiempo y en el mismo nivel, que el del deudor hipotecario, esto es, el dueño del piso.

Recientemente hemos obtenido en nuestro despacho diversas sentencias de los Juzgados de Rubí, Mataró y Barcelona en este sentido, que declaran que los avalistas solo tendrán obligación de pagar una vez se haya liquidado el patrimonio del deudor principal.

Es una buena noticia para todos aquellos que sois avalistas en situaciones críticas. Y en vuestras manos esta que os podamos ayudar! No dudes en llamarnos.